5
de
Julio
Alemania y Argentina en la pelu
El otro día, el día del partido entre Alemania y Argentina, me fui a la peluquería.
Pensé que iba a tener que esperar sentada rodeada de señoras chismosas, con la tele prendida en alguna novela venezolana, en lugar de estar en mi casa y ver tranquilamente el emocionante encuentro futbolístico. Era muy necesario ir a que me peinen, tenía que hacerlo. Entonces, el partido ya estaba alcanzando los 90 minutos cuando me fui a la pelu.
Gran sorpresa la que me llevé cuando entré. Las mujeres que estaba ahi, clientes y trabajadoras, estaban paralizadas con el partido. Cada llegada al arco de Alemania o Argentina significaba una cepillada menos, o una brochada menos de tinte. Todas gritaban cuando el balón se acercaba a uno de los dos arcos. Absolutamente todas se emocionaron.
La verdad, no sabía si ellas estaban seguras de lo que estaban viendo. Claro, todas las ideas que el mundo nos inculca: las mujeres no ven fútbol, y sobre todo, no lo entienden.
Pero este no fue el caso. Es verdad que la mayoría de mujeres a las que les estaban cortando, tiñendo, peinando el pelo y haciendo la manicure, no estaban viendo el partido para analizar el juego. No estaban viendo quién era el jugador que dio el centro para definir fallidamente frente al arco. Es probable que no identificaran al mejor jugador de ambos equipos. Pero sí vivieron cada jugada peligrosa, y ni qué decir de los penales.

